jueves, 30 de septiembre de 2010

En esta nota voy a hablar de lo importante que es tenerse fe, confiar en nosotros mismos, poder creer que tenemos la fuerza necesaria para enfrentar cualquier obstaculo, para superar cualquier derrota y para seguir a pesar de todo.
Muchas veces nos encontramos en situaciones complicadas, donde los problemas nos superan y no sabemos qué hacer, entonces nos desesperamos y nos volvemos incapaces de ver la salida aún teniéndola en frente de nuestros ojos; es ahí cuando tenemos que empezar a confiar, y decir ¡SI, PUEDO!.
Entonces nos tranquilizamos y analizamos fría y detalladamente todo; es la forma, es la manera de lograr quitarnos esa venda de los ojos, provocada por los nervios, que nos impide ver la salida, y así poder salir adelante.
A los creyentes nos fortalece mucho saber que Dios nos cuida y nos ampara; existe una frase muy linda que dice: "no le digas a Dios lo grande que son tus problemas, dile a tus problemas lo grande que es Dios".
Aunque no todo el mundo esté de acuerdo, muchas veces necesitamos creer.
En conclusión, no hay que dejar que los problemas nos debiliten demasiado, porque aunque en el momento nos parezca "el fin del mundo", hay cosas peores en la vida.

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